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Turcomanos: la debilidad de Turquía en territorio de Siria

 

Ankara considera 'hermanos' a la comunidad siria de turcomanos, unas 200.000 personas en su mayoría en la zona fronteriza.
Turquía rebaja el tono ante la amenaza de 'represalias' de Rusia

"En Bayirbucak, nuestros hermanos turcomanos están sufriendo un ataque muy duro. Desgraciadamente, sabemos que en él participan aviones rusos", insistió el miércoles por la mañana, en un discurso, el primer ministro turco Ahmet Davutoglu. En el centro de la crisis por el derribo turco del cazabombardero ruso Su-24 se halla una pequeña comunidad de la que hasta ahora, en casi cinco años de guerra en Sira, apenas se había hablado: los turcomanos.

Antes de la guerra había 200.000 turcomanos, el 1% de la población siria. Se concentran en las regiones fronterizas con Turquía. Se llama 'bayirbucak' a los de las montañas del norte de la provincia de Lataquia, y Yulap a los de Alepo y Raqqa. También los hay, en menor cantidad, en Homs, Hama y la zona mesopotámica.Llegaron a la región con las invasiones túrquicas del siglo XI. La mayoría son musulmanes suníes, y hay una minoría de la secta islámica heterodoxa aleví.

Los turcomanos comparten ancestros centroasiáticos con los turcos, así como las principales características de una lengua que el presidente sirio, Bashar Asad, que no los reconocía como minoría, prohibió. La consecuencia de ambos hechos es que Turquía se atribuye el deber fraternal de proteger a sus "hermanos" -como ocurre, por ejemplo, con los uigures de China y los turcomanos del área de Kirkuk, en Irak- y que la mayoría de turcomanos son opositores a Asad.

"Combatimos por nuestro honor, la libertad y la democracia", proclama, en conversación telefónica con EL MUNDO el presidente del Parlamento Turcomano Sirio, Abdurrahman Mustafa. Este organismo integra la llamada Coalición Nacional Siria, la principal oposición en el exilio a Bashar Asad. El ala armada de la Coalición, financiada mayormente por el Golfo, es el Ejército Libre de Siria (ELS), en el que participan ocho brigadas formadas por varios miles de turcomanos.

Uno de los mandos brigadistas turcomanos del ELS, Alpaslan Çelik, reconoció que sus combatientes dispararon contra los pilotos rusos que se eyectaron del aparato golpeado por la aviación turca. A uno de ellos se le ha dado por muerto, presumiblemente por estos disparos, y el otro ha sido rescatado. Además, estos milicianos emplearon un arma antitanque de fabricación estadounidense para atacar un helicóptero ruso, en misión de rescate, y matar un marine eslavo.

Alpaslan Celik, comandante de una milicia turcomana en Siria, con supuestos restos del paracaídas de uno de los pilotos rusos derribados. REUTERS


„los turcomanos de Lataquia no pertenecen al Estado Islámico”

Hay turcomanos en numerosos frentes. En algunos, en el norte sirio, llegan a contradecir la política del 'padrino' turco, porque combaten de lado de los kurdos. Abdurrahman Mustafa enfatiza que los turcomanos de Lataquia no pertenecen al auto proclamado Estado Islámico (IS en siglas inglesas), sin presencia en Lataquia. "Hay turcomanos combatiendo contra el IS en [la zona norteña de] Yarabulus", recuerda Mustafa, criticando que, aun así, sufren los bombardeos rusos.

 

El norte de Lataquia, residencia de los turcomanos 'bayirbucak', es un complejo puzle étnico cargado de filias y fobias. La porción noreste, los montes de Al Akrad y Turkman y aproximadamente 12 localidades, están habitados por turcomanos suníes, de corte opositor. El pedazo central es hogar de cristianos armenios, mayormente pro Asad. La franja costera está habitada por alauitas, la minoría musulmana heterodoxa a la que pertenece el presidente sirio.

Los armenios de LataquIa tienen un recuerdo amargo de Turquía. En marzo de 2014, fuerzas opositoras asaltaron Kesab, la mayor ciudad armenia, junto a la frontera turca. Entonces, numerosos testimonios, entre ellos algunos en conversación con EL MUNDO, alegaron que "barbudos" -en referencia a milicianos yihadistas- pudieron penetrar en Kesab desde la aduana de Turquía, que también les apoyó bombardeando. Ankara no desmintió estas acusaciones.


 

La intervención rusa

Moscú ha aseverado que su intervención en Siria está orientada a destruir al Estado Islámico, que en suelo sirio se extiende desde el este hasta una franja de 110 Km frontera con Turquía. Luego, los rusos tendieron la mano a los grupos opositores "patrióticos". Pese a ello, y alegando la necesidad de combatir al "terrorismo", los bombardeos de Rusia se han cebado mayormente con zonas ocupadas por una amalgama de grupos anti Asad, algunos de ellos afiliados a Al Qaeda.

Según el pro oposición Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, los ataques aéreos de la aviación rusa han matado a 402 civiles -97 de ellos, niños-desde que empezaron a atacar, el 29 de septiembre pasado. De ellos, señala Abdurrahman Mustafa, al menos 13 son 'bayirbucak' muertos en un ataque puntual la semana pasada. Furioso por ello, el Ministerio de Exteriores turco convocó entonces al embajador ruso para pedirle explicaciones.

La ONG internacional Médicos Sin Fronteras denunció, a principios de octubre pasado, que un bombardeo ruso había dañado un hospital operado por ellos hasta el último año. "Turquía está facilitando a los turcomanos todo tipo de ayuda humanitaria. Con su ayuda se ha podido pergeñar el campamento de refugiados en Yamadi, cerca de la valla fronteriza, donde han llegado algo más de 3.000 refugiados en los últimos días", explica el presidente de Parlamento Turcomano Sirio.

El Ministerio de Sanidad turco ha construido incluso un hospital en Yamadi. "Hemos facilitado 575 tiendas de campaña, 4.200 mantas, equipos médicos, 20.000 latas de comida y 2.000 sets de alimentación", explicó la semana pasada el gobernador de la provincia turca de Hatay -fronteriza con Lataquía- Ercan Topaca. Toda esta ayuda se entrega al otro lado de la verja, ya que Turquía mantiene una política de tratar de contener el flujo de refugiados dentro del territorio sirio.

Tras el incidente del Su-24, Rusia va a colocar misiles antiaéreos, en Siria, para forzar la contención turca. Mientras tanto, los cazas rusos han vuelto a bombardear masivamente, con al menos 12 proyectiles, la zona donde cayó el cazabombardero abatido y se atacó el helicóptero ruso. Ankara, que quiso llevar la causa turcomana al Consejo de Seguridad de la ONU hace una semana, se muestra dispuesta a seguir respondiendo a cualquier "violación de nuestras fronteras".