¿Quién bombardea al Estado Islámico?

“Degradar y destruir” el autoproclamado Estado Islámico (por sus siglas en inglés IS) es el objetivo, en palabras del presidente Obama, que llevó a Occidente a emprender una ofensiva consistente en ataques aéreos y apoyo de fuerzas indígenas kurdas y árabes. La llamada por Washington ‘Operación Resolución Inherente’, en coordinación con 12 países aliados, ha lanzado desde el pasado verano 8.125 bombas sobre posiciones del IS, 5.321 en Irak y 2.804 en Siria.

Los principales objetivos son cuarteles, campos de entrenamiento, depósitos de armas e instalaciones petroleras, para limitar su fortalecimiento y financiación. Para frenar un avance, se atacan baterías armamentísticas o centros de coordinación. La ofensiva tiene su vertiente propagandística. Naves de EEUU tiran periódicamente panfletos desde el aire para convencer a la población de no respaldar al IS, y una cuenta de Twitter gubernamental intenta desalentar a posibles adictos al ‘califato‘.

En paralelo a esta coalición, países como Rusia e Irán, además de fuerzas sirias leales a Damasco, también están empleando fuerzas aéreas y terrestres en debilitar al IS, flojo en armamento, pero poderoso en capacidad estratégica. En más de un año de campaña, los yihadistas apenas han perdido fuelle. Siguen controlando Mosul y Raqqa, sus centros de poder en Irak y Siria respectivamente. Sólo varias sonadas derrotas frente a milicias kurdas han manifestado las debilidades del ‘califato’.

 

Estados Unidos

Líder de la coalición occidentalanti IS de 40 estados. Invierte 10,3 millones de euros al día en atacar a la organización apocalíptica desde el aire, con naves despegando desde bases del Golfo y Turquía. Selecciona los objetivos a partir de información obtenida por imágenes de drones y por Inteligencia de aliados sobre el terreno, principalmente unidades kurdas. Eso le ha permitido abatir a varios cabecillas del IS. La semana pasada mataron al líder del IS en Libia y al verdugo John el Yihadista.

Las ofensivas aéreas de EEUU se complementan con operaciones terrestres limitadas, como la que rescató a 70 presos de una cárcel iraquí hace un mes. Washington ha autorizado recientemente el despliegue de al menos 50 miembros de las fuerzas especiales en Siria, aunque sin rol en combates directos, paraadiestrar fuerzas de a pie. También ha facilitado ocasionalmente armamento a milicias kurdas, algo que ha despertado indignación en Turquía, pues las considera “terroristas”.

El apoyo aéreo de la coalición ha sido crucial para que los kurdos rompiesen el cerco del IS en la localidad fronteriza de Kobane en enero de este año. La semana pasada permitieron también que fuerzas kurdas retomaran Sinyar, en Irak, cortando así la importante vía de comunicación directa entre Mosul y Raqqa. El lado controvertido de los bombardeos al IS es la muerte de más de 400 civiles, ya que, según algunos expertos, puede alimentar la desafección entre quienes EEUU pretende “liberar”.

 

Rusia

Aunque Moscú alega que su único objetivo es combatir al IS, todas las fuentes sobre el terreno indican que, en verdad, la entrada de los rusos en combate en Siria, a finales del pasado septiembre, perseguía oxigenar a las fuerzas leales alpresidente sirio Bashar Asad. Rusia, que provisiona con armas a Asad, concentra sus bombardeos en zonas de avance opositor -donde también hay brigadas de Al Qaeda-, aunque también ha golpeado al IS en las provincias de Homs, Raqqa y Deir Az Zur.

La participación al alimón de ambos ex enemigos de la Guerra Fría ha forzado aEEUU y Rusia a coordinarse para evitar incidentes en el cielo sirio. Médicos Sin Fronteras y activistas opositores han denunciado bombardeos rusos sobre doce centros sanitarios y zonas residenciales. La OTAN cree que Moscú ha desplegado, además, cerca de 600 militares, algunos voluntarios, pero no existen números oficiales. Tampoco se ha comunicado de forma oficial su entrada en combates directos.

 

Francia

La implicación francesa en la coalición anti IS había empezado el 19 de septiembre de 2014 sobre Irak, y ha sido menor que la de EEUU o el Reino Unido. El 15 de septiembre de 2014, durante la Conferencia Internacional sobre Paz y Seguridad en Irak auspiciada por el presidente galo, François Hollande, se urgió aatacar al IS “con todos los medios posibles”. Francia tenía prisa porque es uno de los países europeos con más ciudadanos en el ‘califato’: al menos 600 según estimaciones.

Hollande, que desde 2014 advierte del peligro del retorno de franceses de Irak y Siria, ve su ofensiva sobre el IS, extendida este domingo a la ciudad siria de Raqqa,como una forma de “proteger nuestro territorio, cortar las acciones terroristas yactuar en legítima defensa“. Francia ha empleado cerca de 12 aviones tipo Rafale para bombardear al IS en Siria. A cambio, los yihadistas han amenazado asiduamente al “país de los cruzados“, que ha sufrido en pocos meses tres grandes atentados.

 

Reino Unido

El 26 de septiembre de 2014 la Cámara de los Comunes autorizó el lanzamiento de ataques de la RAF contra posiciones del Estado Islámico en Irak, con más de 400 británicos en sus filas. Pero hasta la fecha, contra el primer ministro David Cameron, no se han aprobado bombardeos sobre Siria. Pero medios locales revelaron que al menos 20 uniformados británicos, incluidos tres pilotos, participaron este verano en bombardeos sobre el IS en suelo sirio empotrados en fuerzas de otros países.

Cazas tipo Tornado GR4 han participado en misiones de apoyo a fuerzas terrestres en Tikrit y Baiyi, además de lanzar ayuda humanitaria sobre las montañas de Sinyar. Pese a ser oficialmente segundo mayor contribuyente en la lucha contra el IS, la cadena británica BBC informaba el pasado agosto de que los bombardeos del Reino Unido contra el IS representan menos del 5% del total de ataques de la coalición anti IS. Cameron espera, tras la masacre parisina, aprobar ataques sobre Siria.

 

Turquía

La segunda mayor fuerza de la OTAN fue durante meses reticente tanto a lanzar ataques aéreos contra el IS como a permitir el uso de sus bases para tal objeto. La negativa turca buscaba presuntamente presionar a sus aliados para establecer una zona tampón en el norte de Siria y alojar allí a miles de refugiados, además de presionar al gobierno sirio. Turquía es uno de los países que más insiste en que no se puede derrotar por completo al IS sin derrotar a uno de los que lo alimentaron: Bashar Asad.

Numerosas publicaciones, no obstante, han indicado que Turquía fue durante mucho tiempo laxa con el IS, que usaba su país de plataforma de entrada a Siria y de escondrijo. Ayudaron a generar inquietud entre los opositores tres grandes atentados sufridos por kurdos y gente de izquierdas en los últimos meses. Medios turcos han revelado descuidos en la presión policial en el pasado, especialmente sobre una localidad kurda, Adiyaman, cuna de la célula responsable de los tres ataques de Turquía.

A pesar de ello, Turquía, que sufrió el secuestro a manos del IS de docenas de diplomáticos en su consulado en Mosul, el pasado verano, ha cambiado su actitud. Ya permite a la OTAN el uso de sus bases para atacar al IS. El 29 de agosto pasado, cazas turcos se sumaron a los bombardeos al IS en Siria, y hanabatido a más de 40 militantes. Los enfrentamientos en frontera, contra militantes que intentaban cruzarla, también han escalado. Turquía ha perdido en ellos dos soldados.

 

Irán

En junio de 2014 Irán emprendió vuelos de reconocimiento sobre Irak, donde se cree que respalda principalmente milicias chiíes que combaten al IS. Algunos analistas destacan que, poco después, Teherán también envió cazas tipo Sukhoi, yfomentó la entrada de combatientes de la miliciachií libanesa de Hizbulá, para apoyar la lucha contra el IS en suelo iraquí. Se cree que el mismo general de la elitista Fuerza Quds, Qasem Soleimaní, ha supervisado sobre el terreno estas operaciones.

El soporte iraní permitió, entre otras operaciones contra el IS, la que logró expulsar a los yihadistas de la ciudad de Tikrit. En Siria, donde también se ha visto a Soleimaní, el apoyo de Irán al Gobierno sirio se ha extendido a operaciones anti IS en las provincias de Alepo y Homs. Irán, al igual que Rusia, no forma parte de la coalición internacional anti IS que encabeza EEUU, así que juntos mantienen un centro de coordinación independiente en Bagdad.

 

Siria

Bashar Asad se ha declarado repetidamente enemigo del Estado Islámico, pero no ha sido hasta los últimos tiempos cuando se le ha visto combatirlo con ferocidad. Desde junio de 2013, cuando el IS se hizo fuerte en Raqqa, hasta finales de 2014, Asad apenas la bombardeó, y se centró en golpear a civiles y a otras fuerzas de tipo islamista o seculares. Las fuerzas leales al Gobierno sufrieron dolorosas derrotas como en la base de la División 17, en julio de 2014, y Palmira, en mayo de 2015.

Los críticos del Gobierno acusan a Damasco de rebajar la presión al IS parapermitir que su expansión fagocitara la causa opositora. En los últimos meses, Asad ha incrementado su lucha contra los yihadistas. Ocasionalmente bombardea Raqqa, donde también mata a civiles. Hace seis días, las fuerzas pro Gobierno rompieron un cerco del IS a la base militar de Kuairís, provincia de Alepo. Asad quiere unir al mundo contra el ‘califato’, pero rechaza toda responsabilidad atribuida en su expansión.

 

Irak

Su dependencia militar de terceros países, como EEUU e Irán, no ha evitado que su aviación participe habitualmente de ataques contra el IS dentro de su territorio.Bagdad se ha atribuido varios bombardeos aéreos importantes, como el quegolpeó un convoy donde viajaba el ‘califa’ del IS Abu Bakr Bagdadi, hace un mes. Sus fuerzas terrestres combaten al oeste de Bagdad, donde se halla la provincia mayormente suní de Anbar, y hacia el norte, donde les apoyan milicias chiítas.

 

Fuerzas locales

En enero de 2014, una amalgama de fuerzas anti Asad se propuso acabar también con la amenaza del Estado Islámico. En pocas semanas estas brigadas, entre las que había incluso militantes de Al Qaeda -el deseo de poder se antepone a las discrepancias ideológicas- expulsaron al IS de la ciudad de Alepo y de la provincia de Idlib. Desde entonces, la oposición denuncia tener que librar dos guerras a la vez, una contra Asad y otra contra el IS, y desea primar la caída del presidente sirio.

El IS ha pescado adeptos entre las filas opositoras. La influencia ideológica de algunos de los países que arman a la oposición, como Arabia Saudí y Qatar, quienes preferían armar fuerzas islamistas, reforzó aquellos grupos más radicales. Asad amnistió a varios cabecillas salafistas, en 2011 y 2012, para imponer a sus contrincantes el sambenito de “terroristas”. Cuando Al Qaeda en Irak -que luego sería IS– penetró en Siria en 2012, se encontró con ese caldo de cultivo ideal para su expansión.

Los desmanes a la hora de gestionar la oposición armada a Damasco han jugado a favor del Estado Islámico. Las milicias seculares, débiles, sufrían secuestros y robo de armas dadas por Occidente, cuando no sus miembros desertaban directamente a grupos extremistas. El resultado final es que EEUU tuvo que cancelar su programa de entrenamiento de opositores, para el que había destinado 465 millones de euros: no dio con fuerzas fiables, no sectarias y dispuestas solo a combatir al IS.

La alternativa, para Washington, han sido las fuerzas kurdosirias. Tienen experiencia en guerra de guerrillas -porque integra miembros de la milicia kurdoturca PKK– y no caen en el sectarismo extremo de las fuerzas islamistas. Los primeros experimentos armándoles y dotándoles de apoyo aéreo, en Kobane,resultaron exitosos. De nuevo, la semana pasada, una combinación, junto a tropas kurdoiraquíes peshmerga, derrotó al IS en Sinyar y cortó una vía de suministro crucial.

El principal problema para EEUU en esta estrategia ha sido la presión de Turquía, que ha advertido de represalias si los kurdos se expanden al oeste del río Éufrates para lograr su continuidad territorial en el norte de Siria. Además, el PKK -en las listas terroristas de EEUU y la UE– ha vuelto a las armas en Turquía. Tampoco los kurdos están especialmente interesados en combatir al IS más allá de los territorios que habitan, tal es el caso de Raqqa.

La solución que ha lanzado este mes Washington para contentar a todos se llamaFuerzas Democráticas Sirias. Es una coalición de brigadas, engrosadas mayormente por kurdos, aunque también cuenta con varias tribus locales árabes, asirios y turcomanos, destinada a comer terreno al IS en el norte sirio. En las últimas semanas han logrado avanzar. Pese al éxito, falta articular esta ofensiva con las de otras fuerzas árabes, suspicaces con los kurdos, también apoyadas por EEUU.

 

Jordania

En una respuesta similar a la francesa de este domingo, Amán, después de lacruenta ejecución a manos del IS del piloto jordano Muaz Kasabé, bombardeó intensamente Raqqa a principios de febrero pasado. El Estado Islámico alegó, al poco, que aquellos bombardeos habían matado a la cooperante estadounidense Kayla Mueller, secuestrada por ellos, aunque este extremo jamás pudo comprobarse. Tras varios días liderando los bombardeos, la intervención jordana se volvió testimonial.

 

Consejo de Cooperación del Golfo

Bahréin, Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos han participado puntualmente de operaciones contra el IS sólo en Siria. Los saudíes, por ejemplo, disminuyeron su participación desde marzo de 2015 a raíz de su guerra en Yemen, para la que destinaron todo su músculo militar. El resto de monarquías del Golfo Pérsicobombardean al IS desde finales de 2014, motivo por el cual también se han acabado convirtiendo, al igual que Riad, en objeto de amenazas y atentados del IScontra sus minorías chiíes.

 

Otros países

Australia, Bélgica, Canadá, Dinamarca y Holanda han participado de bombardeos directos contra el Estado Islámico, mientras que otros países como España, Alemania e Italia han enviado armamento y participan en programas de adiestramiento de combatientes contra el IS en Irak. El flamante primer ministro canadiense, Justin Trudeau, ha decidido retirar sus cazas CF-18 de la coalición anti IS, aunque acaba de prometer que “seguiremos teniendo un liderazgo activo”en la lucha contra el IS.

Holanda ha lanzado cerca de 600 bombardeos contra el IS desde finales de 2014, cuando empezó a atacarles. Canadá, hasta mayo de 2015, 80. Australia, por su parte, ha cumplido 43 misiones a fecha de 17 de octubre de 2015. La mayoría de estos aliados, con presupuestos de Defensa ajustados, se han centrado en tareas de apoyo a los líderes de la coalición y en asistencia a las víctimas del Estado Islámico. Las llamadas desde la cumbre del G20 están orientadas en aumentar su implicación.