Raed Fares, sirio revolucionario: ‘Lo avisamos en nuestra pancarta en 2012: Siria se llenará de Bin Laden’

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Raed Fares, sirio revolucionario: ‘Lo avisamos en nuestra pancarta en 2012: Siria se llenará de Bin Laden’

  • Raed Fares lidera un grupo de activistas que cada sábado se fotografía en Kafranbel (Siria) llamando la atención de Occidente

  • La derrota del IS precisa ‘que Asad se vaya’, ‘consenso internacional’ y ‘forjar tejido civil de dignidad, igualdad y justicia en Siria’

Raed Fares corre peligro. Su pecado de activista es agitar conciencias pintando ingeniosas pancartas y rechazar todas las tiranías que atribulan Siria. La aviación de Bashar Asad ha bombardeado su ciudad, Kafranbel -provincia de Idlib- incontables veces. El Estado Islámico envió dos sicarios para descerrajarle 16 tiros. Al Qaeda, que dice liberar a los sirios del régimen, le ha colocado varias bombas. Sobrevivió por los pelos. “De extremismo y terrorismo aquí sabemos mucho”, recuerda. “Llevamos cinco años sufriéndolos diariamente”.

Una cartulina con un dibujo de Rocky e Iván Drago atizando un ‘sparring’ que lleva escrito ‘Siria’. En otra pancarta, este mensaje: “Nuestro problema no es que Asad mienta, sino que el mundo da lo mejor de sí para creérselo”. Otro dibujo: Un matrimonio formado por Asad, Obama y un pequeño barbudo yihadista. Uno más:Putin pasando Siria por una trituradora y Obama limpiando los restos de sangre. Tras el terremoto de Nepal: “Mostrad un mínimo de humanidad. Ya que fallasteis al salvar a los sirios, al menos salvad a los nepalíes”.

Fares, ex comercial de 43 años, y sus vecinos de Kafranbel, exprimen su cerebro semanalmente. “Es un proceso colectivo”, detalla el activista a EL MUNDO por videoconferencia. “Nos informamos de qué ha ocurrido en el mundo, y tratamos de ligarlo con nuestra realidad para plasmar en la pancarta un mensaje llamativo, que llegue a todos y que también hable de nosotros”. Los sábados, día elegido para desmarcarse de las protestas islámicas del viernes, se concentran con la pancarta y publican su foto en su grupo de Facebook.

‘Matar civiles en París es terrorismo; pero ¿¡¡qué hay de matar civiles en Siria por Asad y Rusia!!?‘, rezó la pancarta que colgaron el sábado pasado. “Queríamos unir, en un mensaje contundente, el dolor por la tragedia parisina y el deseo de nuestra comunidad de que su drama no caiga en el olvido”, explica Raed Fares. “Queremos que sepáis que a los de aquí también nos afecta que inocentes mueran de forma tan terrorífica y sin sentido en otras partes del mundo. Nos dolió tanto la masacre de Boston como la del Charlie Hebdo“.

Tras la masacre del viernes pasado por la noche en París, Francia ha bombardeado unas 30 veces Raqqa, bastión en Siria del Estado Islámico (IS por sus siglas inglesas). “No soy quién para negarle a Francia el derecho a represalias”, señala Raed Fares, “pero me sorprende que un país lúcido incurra en el ímpetu de atacar sin plantear la estrategia, sólo por mostrar a su pueblo que hay venganza“. Para él, la victoria contra el IS requiere “que Asad se vaya”, “consenso internacional” y “apoyo de las fuerzas de Siria, sin extremismos”.

“¿Y cómo se hace eso, si la oposición está llena de radicales?”, le pregunta este periódico. “Simple”, responde, “forjando un tejido civil con objetivos claros: dignidad, igualdad y justicia”. “Cuando en 2013, el IS se adueñó de esta zona, nosotros protestamos. A cambio, asaltaron nuestra radio comunitaria y apalearon a compañeros. Los vecinos se alzaron contra el IS”. Tras la expulsión del IS en 2014, hoy es Al Qaeda quien domina el área. “Ya no se atreven a atacarnos en público. La comunidad unida es más grande y fuerte que esos extremistas“.

En 2011, con los sirios exigiendo más libertad, Asad ordenó reprimirlos disparando y torturando, y excarceló a cabecillas extremistas, hoy en Al Qaeda y Estado Islámico. Las monarquías del Golfo, adictas a una secta islámica violenta, armaron a la oposición, lo que abonó el terreno para el extremismo. “Nuestras pancartas advirtieron de la que se avecinaba”, asegura Raed Fares. “Dijimos que o se resolvía el conflicto a tiempo o habría un éxodo de refugiados. En 2012 ya avisamos: si la comunidad internacional no interviene, Siria se llenará de Bin Laden”.

Según Fares, “la única forma de luchar contra la ideología del IS esconfrontándoles con otras ideas, convenciendo a la sociedad con la palabra. Ya puedes bombardear y matar a 100.000 del IS, que, si no conquistas su ideología con argumentos, ésta pervivirá entre los supervivientes”. Radio Siria Libre es, junto a la escuela, un centro de mujeres y uno deportivo, los proyectos impulsados en Kafranbel para vencer las ideas fascistas del IS. “Nos dedicamos a ello unos 400 voluntarios de aquí y aledaños”, destaca Fares.

A través de las ondas, relata, “debatimos qué país queremos. Religiosos de orígenes distintos dialogan. Les invitamos a aclarar a los oyentes que el islam es paz y amor, nada que ver con lo que promueven el IS y Al Qaeda”, subraya. “El centro de mujeres es necesario para hacerlas partícipes de la vida pública, que resuelvan sus problemas, que se formen y ganen la vida trabajando”. La última guerra en Kafranbel, remacha Raed Fares, es la de la educación: “Un niño en la calle, sin escuela ni actividades sanas, es carne de extremismo”.